Dos poemas
Miguel Marcotrigiano (Venezuela) | Sitio Web: Ocurre a Diario
Paul
Camino por esta avenida de París
esta noche particularmente ajena
resbalan mis pies sobre un pátina helada
y resbalan mis pensamientos
los recuerdos del viaje último en busca de las raíces
La lengua no me alcanza
para decir
tengo la boca pastosa
por la leche negra de la muerte
Llegan los otros
sin anunciarse
y apuran el paso hasta darme alcance
mi hijo de catorce años
el escritor que da nombre a esta avenida
mis padres
aquella quien me acusó de plagio
y alguno más
La lengua en la que escribo me hace daño
cada poema lacera mis manos
pero la sensación es rara
pues me hace sentir que estoy vivo
¡cómo vivo!
acaso arrastrar los pies hasta el puente
asomarme a sus barandas
sentir la proximidad de las aguas negras que me llaman
¿acaso todo esto es vivir?
No hay certeza del salto
ninguna seguridad de esta madrugada
Exacto es el manto frío que cubre mis hombros
que pesa sobre mi cuerpo
Las sombras siguen conmigo
confidentes y compañeras de este nuevo viaje
hasta el légamo en el fondo
No es legítimo este idioma -Paul
no es de caballeros
el uso de estos vocablos que deportan las almas
hasta el final del vagón
Preferible el silencio la asfixia
el cuchillo de la palabra
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T. de Ahumada
Nada me turba
sin embargo cae pesadamente una hoja del arce
y provoca un estruendo en el alma
Nada me espanta
salvo el martirio de unos doce años
cuando decidí vivir en la casa de mi padre
opresivo cilicio que ahoga el corazón
La paciencia -Carmelo-
es una forma de la neurosis
Todo es alcanzado
por la mala compañía de los libros prohibidos
los consejos insanos del hombre santo
Vendrá mi caballero
me hallará dispuesta para la oración
esperará a que goteen mis últimas plegarias
se despojará de sus armaduras
en el locutorio
yo escribiré largamente
y este brazo que sostiene la mano que sostiene la pluma
quedará por los siglos como viático o como diezmo
¿Mi corazón?
No vale más que el meñique
Ya no tengo reposo
grave es la enfermedad
del desmembramiento
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Miguel Marcotrigiano. Poeta y crítico. Ejerce la docencia en la Escuela de Letras de la Universidad Católica Andrés Bello. Su obra poética se recoge en Ocurre a diario. Poesía reunida 1991-2005 (2006). Ha publicado dos volúmenes de crítica literaria: Las voces de la Hidra. La poesía venezolana de los años 90 (2002) y De orilla a orilla. Estudios sobre literatura española y venezolana (2010). Su libro Orfandades acaba de ser editado en forma de plaquette por El Pez Soluble; a él pertenecen estos textos. |



Miguel Marcotrigiano. Poeta y crítico. Ejerce la docencia en la Escuela de Letras de la Universidad Católica Andrés Bello. Su obra poética se recoge en Ocurre a diario. Poesía reunida 1991-2005 (2006). Ha publicado dos volúmenes de crítica literaria: Las voces de la Hidra. La poesía venezolana de los años 90 (2002) y De orilla a orilla. Estudios sobre literatura española y venezolana (2010). Su libro Orfandades acaba de ser editado en forma de plaquette por El Pez Soluble; a él pertenecen estos textos.



