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10 noviembre, 2011

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Ejercicios de microficción

por LasMalasJuntas
Gabriel

Gabriel Payares (Venezuela) | Sitio Web: Blog Caribe

Versión del Quijote

Un día se cansó del orden de su biblioteca, derribó los libros al suelo y se dispuso a crear su propio canon literario. Al día siguiente, se cansó del orden en el menú del restaurante, y arremetió contra el cocinero hasta imponerle su propia noción de gastronomía. Otro día distinto se cansó del orden reflejado en las señales de tránsito, y decidió andar en lo sucesivo a contramarcha. Y así, en pocos días, se fue metiendo en mayores problemas. Al final de la semana, la gente lo tenía por loco. Al final del siglo, por Libertador.

Monstruos

Esta noche terminan años de encierro miserable. Reclamaremos el lugar que nos han arrebatado en el mundo. En cuanto apaguen todas las luces y el carcelero se disponga a dormir, abriremos poco a poco las puertas de madera y treparemos imperceptiblemente a su cama. La libertad será el gemido de miedo que brote de su joven garganta.

Autorretrato

para Virginia Riquelme

Después de tantos años ejerciendo el oficio de psiquiatra, le dio un buen día por dedicarse a escribir; quería dejar constancia de su paso por el mundo. Encerrado en su estudio durante varias horas diarias, redactó lo mejor que pudo una nutrida autobiografía. No encontró nunca un título apropiado para su obra, pero dio, al releerla, con el más acertado de sus diagnósticos.

El suicida

El valor y la determinación que nunca le flaquearon durante su largo viaje en ascensor a la azotea, se esfumaron de golpe, poquísimos segundos antes del impacto, en un grito tardío de sincero pero ya vano arrepentimiento.

El vampiro

Nunca se supo si se trataba realmente de un vampiro. Eso tampoco impidió que los campesinos empuñaran con furia el azadón y tras arrinconarlo en una esquina del granero lo hicieran pedazos antes de que el párroco llegara. Nadie, sin embargo, alzó su voz para exigir una pesquisa: el difunto Rey no gozaba de la lealtad de sus seguidores.

El esclavo

Lo más doloroso de haberme separado de mi mujer no fueron los años de amargas peleas, ni el modo en que la eché de la casa después de haberla hallado en brazos de mi mejor amigo, ni el triste reencuentro con una soledad no planificada, ni las engorrosas explicaciones que me fueron alejando de los amigos en común, sino esta eterna sensación de que en cualquier minuto puede que ella regrese, y yo, una vez más, al instante y sin siquiera pensarlo, haga de tripas corazón y la perdone.

Devuelto al remitente

Querida:
Ayer llegó en el correo la carta de amor que nunca escribiste. La reconocí porque traía el perfume que siempre quise regalarte. Mi primer impulso fue redactar estas líneas y hacértelas llegar de inmediato, para que supieras que yo también te he olvidado; pero al final pudo más el desánimo y lo eché todo de una vez a la basura.
No me escribas más.

La venganza

La locura del navegante nos tomó a todos por sorpresa. Después de arrojar sus sextantes por la borda y de hacer jirones nuestro único mapa, se ahorcó en su camarote sin dejar siquiera una nota de despedida. Desde entonces navegamos en círculos, gritando a los cuatro vientos entre improperios su nombre, y preguntándonos quién de nosotros desataría su tan terrible venganza.

Trejo-fotoGabriel Payares (Londres, 1982). Licenciado en Letras (UCV- Venezuela), ganador del Concurso de Autores Inéditos de Monte Ávila Editores (2008) con el libro de cuentos Cuando bajaron las aguas (2009), y de la 5ta edición del Premio para Jóvenes Autores de la Policlínica Metropolitana y el 66º Concurso de Cuentos de El Nacional con cuentos pertenecientes a su segundo libro aún inédito. Ha colaborado con diversas publicaciones literarias, tanto impresas como digitales, dentro y fuera del país. Otros textos de Gabriel Payares en Las Malas Juntas: “Nagasaki (en el corazón)”.
Fotografía: Vasco Szinetar
Ilustración: Marcelo Torretta
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Leer más desde Cuento, Vol. 14
2 comentarios Añadir un comentario
  1. nov 20 2011

    Geniales los microrrelatos. Me ha encantado la versión del Quijote.

    Responder

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