Poemas
María Ruiz (Venezuela)
Puta
Cuando sea grande quiero ser una puta.
Tener el clítoris gastado y calloso.
Sentir que se me enredan los labios flácidos y lánguidos de la vagina con las estrías de los muslos.
Quiero tener todo tipo de enfermedades venéreas: todas las verrugas, chancros, infecciones, herpes y demás padecimientos genitales (al SIDA, se le reserva el derecho de admisión).
Quiero que las tetas me lleguen al ombligo por tanto amasijo.
Que las carnes, mis carnes, no se estremezcan ni siquiera con el contacto de una descarga eléctrica.
Quiero tener la lengua y la boca secas, agrietadas (como una gata callejera con anemia).
Quiero que los ojos se me apaguen de repetición e insensibilidad.
Quiero adosarme al rostro una mueca de placer ficticio,
una mueca exhibicionista que trascienda las camas y los ataúdes,
que salga a pasear conmigo por los centros comerciales, por las avenidas, por los parques, por las estaciones de tren.
Entonces, cuando te encuentre, después de tanto andar y tanto fingir,
borrarme el entumecimiento de la expresión con un poco de agua y jabón.
Mirarte a los ojos y amarte.
…Y quiero, por encima de todo, que cuando te vayas no dejes ni un centavo, ni una colilla de cigarro, ni siquiera el vago recuerdo de tu perfume o la reverberación de tu voz ausente.
Ahora
Ahora,
que tienes dos corazones
sonando dentro del mismo cuerpo
puedes empezar a desfigurarte la boca
con una piedra
no los dientes,
la boca
la cara
la vagina
el vientre.
Ahora,
que puedes sentir dos taquicardias
cuando se te inunden de pesadillas
los ojos cerrados
Ahora,
que la mirada azul de un niño muerto te persigue
te acecha
y te jala el pelo de noche
Ahora,
que te sientes pesada
y débil
y vomitas
litros de venenos estancados
en ese pobre cuerpo enfermo
de cosa insuficiente
de medianía
Ahora,
que llegas tarde
a todo esto
de dar noticias solemnes
y padecerlas
Sólo ahora podrías mirarme directo a los ojos
y luego, agacharte, irte de boca
recoger la vergüenza seca
y unas cuantas pestañas
en el piso.
No está bien
quedarse dormida
sobre una cascada de maldiciones
soltar en el aire de la noche
un enjambre de pronósticos
de muertes
y hemorragias.
Quinta Hilda
Provoca quitarse un brazo, una teta, una oreja, un pulmón y ponerlos encima de la mesa, en el piso, al lado del microondas, colgados de una pared… que hagan juego, que se mimeticen con la ambientación de trozos, de partes, de restos.
Provoca desarmarse y esparcirse para no desentonar, con tanta vida por dentro y por delante, con tanto sístole y diástole, con tanto ruido espantoso en una casa tan vacía y llena de eco.
Porque lo demás son fantasmas: sábanas blancas con huequitos negros a la altura de los ojos que deambulan y, a veces, lavan los platos y compran tortas tres leches.
En el sofá un cadáver de padre. En la maleta un cadáver de madre. En la tierra del estacionamiento tres metros de cadáveres de bichos peludos. En la puerta, un cadáver de hermano que llega siempre y que tampoco se termina de ir.
Estamos de pasada. Nos metemos un trozo de pared blanca con filtraciones en un bolsillo y una bola de pelos debajo de la lengua para que, estando lejos, dure un poco más el sabor amargo y el tacto irregular de lo permanente.
Provoca desenredarse las venas, abrir el grifo que las contiene y derramar toda la sangre fétida que nos une: derramarla escaleras abajo, provocar una ola roja y ferrosa gigantesca que baje desde el segundo piso, que inunde la cocina y la sala hasta que se salga todo por las ventanas y chorree hasta el patio: que se desinfecte todo, que se le caiga el polvo acumulado de años a los muebles, que se mojen las sábanas… y se deshagan.
Que no quede nada en pie. Que se vacíe este depósito de ruinas y que todos los escombros se vayan por el desagüe.
María Ruiz es egresada de Artes de la Universidad Central de Venezuela, mención cinematografía. También cursó estudios de Maestría en Escritura de Guión para Televisión y Cine en la Universidad Autónoma de Barcelona. Durante los últimos 4 años ha trabajado en cine y publicidad como media manager y asistente de cámara. Actualmente se dedica a la posproducción de su primer cortometraje profesional, Des(pecho)trucción, proyecto seleccionado en la convocatoria del C.N.A.C. 2011, a estrenar en septiembre del presente año. Los poemas seleccionados pertenecen a su libro Putas metamórficas, recientemente publicado por Fundarte, ganador de la XVIII Bienal Literaria Ramos Sucre (con excepción del poema “Ahora”, inédito). |



María Ruiz es egresada de Artes de la Universidad Central de Venezuela, mención cinematografía. También cursó estudios de Maestría en Escritura de Guión para Televisión y Cine en la Universidad Autónoma de Barcelona. Durante los últimos 4 años ha trabajado en cine y publicidad como media manager y asistente de cámara. Actualmente se dedica a la posproducción de su primer cortometraje profesional, Des(pecho)trucción, proyecto seleccionado en la convocatoria del C.N.A.C. 2011, a estrenar en septiembre del presente año. Los poemas seleccionados pertenecen a su libro Putas metamórficas, recientemente publicado por Fundarte, ganador de la XVIII Bienal Literaria Ramos Sucre (con excepción del poema “Ahora”, inédito).





me encanto……..Bravo por las mujeres……asi es valiente mujer de exitos
Qué fascinante leer un trabajo tan descarnado y honesto. Pura poesía posmoderna.
Lástima que es un poema anacrónico, eso ya lo había hecho Bukowski.
Me gustó mucho el libro. No sé si “valiente” sea el calificativo. Lo cierto es que, independientemente del tema, es un libro sólido, con poemas bien construidos. Tampoco sé hasta qué punto el título del libro sea un acierto así como algunos “tremendismos” en sus textos. En todo caso, el desagrado que me causó la primera impresión se ha ido convirtiendo en una sincera complacencia. Es una poeta que tendrá mucho que decir en nuestra lírica dentro de pocos años. María Ruiz y Alejandro Castro me han devuelto la confianza en medio de tanta aridez en la producción de la poesía venezolana más reciente. No todo el panorama está compuesto por “jardines” cuidadosamente podados, plenos de “intensidades” y “dramatismos”. Estaré pendiente de nuevas publicaciones.
Gracias a todos por pasar y leer. Halagada y conmovida por sus comentarios. Saluditos!
tanbonoto
huao bravo por estas mujeres tan fuertes