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27 septiembre, 2012

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La máquina de imaginar

por LasMalasJuntas
Foto-Cortés-por-Chinchilla-2

Carlos Cortés (Costa Rica)

“Nada es real si no lo escribo”, decía Virginia Woolf. Por lo tanto, nada es real si no lo reescribo, es decir, si no lo leo, porque la escritura y la lectura son actividades reflejas. Se empieza siendo lector y luego escritor y estos papeles se intercambian a lo largo de la vida, en muchas ocasiones a partir de los mismos textos, al punto de que para mí es difícil diferenciarlos. Escribir es volver a leer, leerse y releerse en un laberinto de espejos, en un zigzag de textos que se muerden la cola y forman un árbol en una selva de significados.

No sé cuándo empecé a leer pero sí me acuerdo de cuándo me fascinó el lugar de donde provenían las historias. La máquina de imaginar. En 1967, a mis cinco años, cuando nos trasladamos a otra casa, en lo que entonces eran las afueras de la ciudad, se estableció cada noche un ritual con el acto de contar historias. Mi padre afectivo, Ricardo Esquivel, el esposo de mi tía, nos convocaba a cenar y una vez terminada la comida desaparecía un momento y luego volvía a aparecer y me enviaba a mí a la biblioteca, que no existía aún.

Cuando yo volvía al comedor, comenzaba a improvisar un cuento. Imitaba las voces y los personajes, como en las novelas de Dickens, uno de sus autores preferidos, y lograba convencerme de que estaba inventando la historia en el momento. Debajo de la mesa, entre sus piernas, guardaba un libro que meses después, cuando me lo sabía de memoria, me lo mostraba y terminaba regalándome. Esos fueron los primeros libros que tuve. Antes de aprender a leer, mis primeras lecturas fueron memorizadas y entraron a mi conciencia como literatura oral.

Como muchos niños me pasaba horas viendo las ilustraciones y releyendo los textos de los libros infantiles, aunque no los entendiera, y las amigas de mi madre pensaban que era un lector precoz. Quizá por esa razón sigo dándole tanto valor a la poesía como palabra primigenia, esencial, en voz alta, y pienso que la prosa no debió haberse separado de la poesía ni la poesía de la canción.

Para mí leer es una forma de imaginar la realidad y así como me cuesta separarla de la escritura me cuesta separarla de los otros sentidos. Leer es vivir, es parte de la vida así como la escritura y la literatura también lo son. Sé que la lectura puede parecer un oficio solitario, pero una de las diferencias, si las hay, entre escritura y lectura, es que la segunda no es solo una indagación de la identidad individual sino que es parte de una cadena de significados, de lecturas y relecturas que llamamos tradición. Cuando leo a Homero, por ejemplo, me siento contemporáneo de Aquiles; de Homero y de Virgilio, de sus traductores y de las mil máscaras que han asumido los héroes desde que se pronunciaron por primera vez aquellas palabras.

El texto forma parte de la exposición Ivres des Livres (Ebrios de Libros) que estará en exhibición en el mes de octubre en la Mediateca de la Alianza Francesa (barrio Amón, San José), durante el Festival Leer es una Fiesta.

Trejo-fotoCarlos Cortés (San José, 1962). Escritor y periodista. Premio Nacional Aquileo J. Echeverría de novela (1999), de ensayo (2007) y de cuento (2010), becario de la Casa de Escritores y Traductores de Saint-Nazaire, Francia (2001), Medalla de Oro del Círculo de Escritores de Venezuela (2002) y I Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón (2004), entre otros reconocimientos. La FIL de Guadalajara 2011 lo escogió como uno de los “25 secretos literarios de América Latina”. La editorial francesa Gallimard lo incluyó en la antología Les bonnes nouvelles de l’Amérique Latine. Anthologie de la nouvelle latino-américaine contemporaine (2010). Algunos de sus títulos más destacados son las novelas Cruz de olvido (1999) y Tanda de cuatro con Laura (2002); el volumen de cuentos La última aventura de Batman (2010); los ensayos La invención de Costa Rica (2003) y La gran novela perdida. Historia personal de la narrativa costarrisible (2007), así como los poemarios El que no duda no ama (1994) y Autorretratos y cruci / ficciones (2007). Sitio web: Carlos Cortés.

Fotografía del autor: Esteban Chinchilla

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2 comentarios Añadir un comentario
  1. Amalia Chaverri
    sep 28 2012

    Muy interesante el texto de Carlos Cortés

    Responder

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  1. La máquina de imaginar, por Carlos Cortés | Autores de Centroamérica | Magacín | Scoop.it

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