Poemas de I
Francisco Catalano (Venezuela)
I
La poesía se juega en lo Innombrable
La mínima grafía posible era el mayor acto de Justicia para intentar nombrar la real naturaleza ilimitada de la poesía que, en el fondo, es la del hombre mismo. Por esto, el significante más exacto, más real, era el Silencio: desde su nombre hasta su materia, pues el de la escucha lleva al otro: al de lo Todo.
Pero escribir el Silencio —o cualquier otra cosa— en estado puro es un imposible y un contrasentido, pues ¿qué artificio nos brindará pureza? Es por esto que incluso este título es un fracaso o al menos un vulgar oxímoron, como lo son todas las palabras del idioma.
“I” no es ni número ni letra, tampoco una imagen, mucho menos una palabra. Aunque significante, es apenas un atisbo, un balbuceo, un casi algo, si acaso. Es toda el habla volviendo al momento primigenio cuando el silencio original se inmoló en signos: es un grito vertical cercado de vacío, la primera figura, una paradoja, el prólogo inverso a lo innombrable: el límite mismo hacia lo ilimitado.
Un espacio vacío, un libro sin título, hubiese sido un error. Si el texto no tuviese título habría ausencia y no silencio, vacuidad y no vacío. Porque el silencio y el vacío dejan huellas; la ausencia y la vacuidad no dejan nada.
Lo más justo era un Libro Innombrable
[…]
Ser poeta es una religión; o al menos es la mía.
Y toda religión tiene un Dios.
Y todo Dios es Innombrable.
[Extracto del texto que cierra la primera entrega de l (2010)]

[Dibujo del autor editado en la primera entrega de Libro 0, publicado en l (2010)]
1.
Aparece
como sudor del pavimento
el humo emanando de los cuerpos:
—el universo me hace gestos
bañados de un sol incandescente y meridiano—
el vapor colma los espacios olvidados
y los espacios de la muerte
mientras el día y la noche
pasan como dos rápidos titanes
corriendo en círculos ciclónicos
que cubren hasta el inconsciente de los árboles
y toda la mística que los circundan
hasta el final
donde ya todo es precipicio
donde las cataratas de la pérdida roban todo
del dominio maternal del universo procreante
y de pronto
esa blanca calma estática
la calle enmudeciendo tras mi espalda
la armonía absoluta de la luz
y todos sus nuevos
círculos cromáticos
el flujo de la naturaleza total
bombeando materia
arrojando viscosidad caliente
por las arterias del planeta
que desembocan en el hombre
hasta por fin darle vuelta y convertirlo
en una perpetua y larga línea
que traspase los registros de la muerte
[Del Libro 0, publicado en l (2010)]
1.
I Sobre lo físico
el negativo
de un acto inacabado
parece haber resuelto
el problema de los límites
II Sobre los ritos
siempre un armazón trasluz
de mallas solares
con siluetas y formas
penetran a viceversa
el sentido lineal de las acciones
III S o b r e e l t o d o
he aquí el blanco
la dimensión de enlace
entre los planos
he aquí el blanco
mi cuerpo
Azotes de luz:
raquetas de clavos
atravesando mis pupilas
Se mueven conmigo
inseparables
las piedras del cuerpo
los cuadrados del alma
los círculos solares del entorno
Clavaré en el centro de un clavo
otro clavo
para que nada flote a la intemperie
así el mundo
sólido de sí
sostendrá la estructura
y lo único que se vendrá abajo
inexorablemente
será mi cuerpo
Callar es un ejercicio de figuras
Idonde se busca una armonía abstracta
que sobresalte de repente en el espacio
Algunas rectas
o algunos ángulos
IIson masas de quietud pura
en una intensidad que enciende
los signos escritos
en un lenguaje sin lenguaje
DIAGRAMADO POR NADIE TODO UN TECHO DE PÁJAROS VOLABA
UN MANTO DE PLUMAS CUBRÍA AL MUNDO
EL SECRETO ERA ABRIR LA BOCA TRAGARSE AL MUNDO
Y VOLAR POR DENTRO
Que el hombre busque su sostén
en la parte más baja del olvido
en la antigua
naturaleza del futuro
[Del Libro 0, publicado en l (2010)]
Francisco Catalano (Caracas, 1986). Lic. en Comunicación Social y tesista de la licenciatura en Letras, donde investiga la Poesía Vertical de Roberto Juarroz; ambas en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas (UCAB). Ha publicado en Caracas de manera independiente el Libro 0 y Libro 1, la primera entrega de su obra poética que consta de un solo volumen de poesía, titulado: l (Caracas: 2010). Sus poemas han sido recogidos en distintos periódicos y revistas, digitales e impresos. Igualmente sus poemas también se encuentran en las antologías: 4M3R1C4 2.0: Novísima Poesía Latinoamericana (Universidad de Nuevo León, Monterrey, 2012); Voces Nuevas 2005-2006 (CELARG, 2007); y La Imagen, el Verbo (UCAB, 2006). Ha participado y organizado múltiples recitales en Caracas desde el año 2005 y fue parte de los talleres literarios del poeta Armando Rojas Guardia, el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) y la UCAB de Caracas.Twitter: @catalanofran |



Francisco Catalano (Caracas, 1986). Lic. en Comunicación Social y tesista de la licenciatura en Letras, donde investiga la Poesía Vertical de Roberto Juarroz; ambas en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas (UCAB). Ha publicado en Caracas de manera independiente el Libro 0 y Libro 1, la primera entrega de su obra poética que consta de un solo volumen de poesía, titulado: l (Caracas: 2010). Sus poemas han sido recogidos en distintos periódicos y revistas, digitales e impresos. Igualmente sus poemas también se encuentran en las antologías: 4M3R1C4 2.0: Novísima Poesía Latinoamericana (Universidad de Nuevo León, Monterrey, 2012); Voces Nuevas 2005-2006 (CELARG, 2007); y La Imagen, el Verbo (UCAB, 2006). Ha participado y organizado múltiples recitales en Caracas desde el año 2005 y fue parte de los talleres literarios del poeta Armando Rojas Guardia, el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) y la UCAB de Caracas.




