Saltar al contenido

Entradas de la categoría ‘Poesía’

9
may

Cinco poemas inéditos

Octavio-Armand-Habano

Octavio Armand

Cacería

El ciervo se inclina

tras serenar sus perfiles.

Se asoma al fondo

hasta que ve sus ojos

sin saber qué son.

Finas cucharillas de plata,

llaman los belfos al agua

por el nombre que más le gusta.

Arponeadas, las burbujas

estallan en la sed.

A tao, a brisa, a transparencia,

a nada sabe el agua

mientras la lengua traza

cien círculos concéntricos;
un compás cien veces cercado

por la corriente que se remansa

pero sigue, indetenible;

cada guijarro, cada gota,

un punto y seguido de la línea

que escribe entre lo alto y lo bajo. Leer más »

11
abr
Varez-Foto

Poemas

Ania Varez (Venezuela)

 

cuesta mirarse
en la página blanca

inmensa
virgen
monolítica

cuesta encontrar una grieta
y treparse

hacer brotar la mancha
ver fluir lo impropio

La madrugada   una clase                  aprender a respirar          café       el saludo que intenta

tus palabras      la mirada avergonzada  que     deslizo

por debajo de tu puerta        erección           ciudad enferma      los estadistas

el anticonceptivo de hoy                   tres ataúdes más           los periódicos

un padre nuestro acongojado                            agenda repleta

que te vas   que regresas

te vas

te vas Leer más »

11
abr
Lepiz-Foto

Tenemos la música: seis poemas

Jonatan Lépiz (Costa Rica)

la habitación de arlés

desde su costado de la cama.
lleva horas contemplando
algo parecido a un tapiz
que en otras circunstancias.
llamaría recuerdo.
piensa en la literatura.
en algunos cuadros
que la han hecho sentir insignificante.
sobre todo.
piensa en el hombre a su lado.
en el sexo que la penetró.
siempre
se ha sentido en alguno de los 9 círculos del infierno.
sabe que este hombre no es aquiles.
mucho menos   un guerrero a la espera del valhalla.
no está hecho de versos.
no es el habitante de algún poema de miłosz.
un dios de hölderlin.
no está perdido en ninguna ciudad imaginaria.

piensa en las películas románticas
cuando solo en momentos cumbre.
los personajes   eligen el amor.
probablemente.
nunca tendrá un momento cumbre.
una escena de regreso.
mira la pared durante horas y piensa en libros.
en la respiración del hombre que duerme.

suspira.
probablemente llora
y se pierde en un tapiz.
que nunca.
se atreverá a llamar recuerdo Leer más »

15
mar
Raquel-Abend

Poemas

Raquel Abend van Dalen (Venezuela)

Noche, finalmente azul,
profundo azul rey, marino, añil,
rey índigo, noche turquesa,
iris o lirio,
noche, porque tú no eres negra
ni blanca
tus trajes siempre caen blandos,
cerúleos,
como quien te mira
y piensa
que no tienes en dónde acostarte
porque el mar sólo
te desea
reflejo de sus vidrios,
silenciosa, para que escuches
los ronquidos del agua,
noche, porque en ti
me refugio mínima, impaciente,
contenida en tanta marea. Leer más »

15
mar
Alejandro-Sebastiani

Poemas

Alejandro Sebastiani Verlezza (Venezuela)

10 cosas para los poetas necios del mundo:

1) necesitas ojos calidoscópicos, también necesitas estar en un mercado y sentir todos los olores a la vez: allí descubrirás los rumores de la lengua.

2) ve cómo puedes hacer para que se muevan en tus ojos todos los anuncios de la autopista, fundidos con los corneteos y el ronroneo de los motores, grita, grita: allí descubrirás lo que está antes de la lengua: la expresión descabalgada del pensamiento, ve ahí todos los días, quédate ahí.

3) quédate a solas con un poemario, subráyalo, táchalo, encierra versos en círculos: ahora debes comértelo, debes comértelo y escupir nuevos poemas, anota en una hoja todos los versos que subrayaste, altera las palabras, mueve las frases, devasta los signos de puntuación, métete en el ritmo y tampoco salgas de ahí.

4) un poeta es de carne y hueso. tiene defectos. se cansa. ama o dejar de amar. come se emborracha. como todos, muere muchas veces bajo las circunstancias más absurdas. ah, si se descuida, también puede ser enjaulado.

5) la poesía es un radical ejercicio de la humildad y el despojamiento: un poeta es un instrumento: el lugar de tránsito entre el mundo y la expresión: la única diferencia está en la afinación y la sonoridad de cada instrumento: cada poeta tiene su la: poeta: traductor, transcriptor, editor… y sobre todo: lector. Leer más »

22
feb
Foto-de-Luis

“Balada de un legionario” y otros poemas

Luis Antonio Bedoya (Costa Rica)

Balada de un legionario

Duermo apenas cansado;
el grotesco resuello de la vieja soldadesca,
los silbidos insectales de la madrugada,
y las pisadas improbables de funestos enemigos
apenas mi divagación escucha.

Quizás sueño, y es un solitario
jardín ese sueño de tristeza;
un sueño sin luces, de colores amargos;
entre las columnas se pasean allí sombras,
palomas desmayan en los truncos capiteles.

El frío en la muralla es fuerte
como un viejo enemigo,
el levante se ensangrienta
y parece un lugar infinito
donde nada hay sino la nada.

Con alguna enfermedad, a estas horas,
tomo tu efigie entre mis dedos henchidos
y miro con hondura como reconociendo
los trazos que solo en vos
tantos dioses dibujaron. Leer más »

22
feb
Perozo-Cervantes-Foto

Poemas

Luis Perozo Cervantes (Venezuela)

V

Es un simple asunto de voluntad. Cada tuerca conoce los pormenores de su yunta. Dejemos que caiga, entonces, hasta sus últimas consecuencias esta forma de muerte. Este doble nacimiento. Este artificio de luna sobre lago. Hay que tener cuidado con el pobre acierto, con el más pequeño de los hallazgos, el más débil, tenue, de los infartos. El temor a la dureza no es suficiente, con su color mate no se libra de las sombras. ¿Qué tibieza puede entreabrir este letargo, esta conmiseración? Desnúdate, no hay mejor discurso que la rosca.

VII

Quizá el destino común de un tornillo  no sea amar. El tornillo está en otras displicencias. Sus alquimias no conocen más que la herrumbre prometida. Pero el tornillo no se aguanta más los latigazos de hielo. El tornillo es vida. El tornillo prendará de las bocas una lengua que le baste para romper su metaleria. Lo afuera, presente, del tornillo, lo detiene. No dejan hablar a sus poros. La madera, la tuerca, lo comprimen. El tornillo padece de estar atornillado.

IX

El metal, para librarse, desarrolla pulso. Late el metal, cuando la tuerca, la madera, lo oprime. El metal derrama la sangre del hierro. El pulso de plomo. Tiembla, entonces, el metal vivo, para zafarse de la vida. Para morir en el extravío. Metal: la cura es diapasón. La libertad, el extraño dolor de lo perdido. Queda la duda metódica del objeto inanimado. Queda la cura metódica del milagro. Leer más »