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Entradas de la categoría ‘Reseña’

25
ene
Adalber-el-escribiente

Ciudad a quemarropa

Adalber Salas Hernández (Venezuela)

a poem is a city at war,
a poem is a city asking a clock why,
a poem is a city burning

Charles Bukowski

Caracas arde afuera: frase lapidaria, de engañosa simplicidad, que recurre una vez tras otra a lo largo de la obra de Armando Rojas Guardia, repitiéndose como un eco, como la huella terca de tantas y tantas noches pasadas en la orilla de acá de la mirada, observando. Al leerla, entramos inmediatamente en el escenario que dibuja con un solo, rápido trazo: un espacio exterior feroz, la ciudad que hierve, que se muerde la cola, como un animal que se vuelve contra sí mismo; contrapuesto, un espacio interior, calmo, quieto, que acoge en su nitidez al yo que ahí habla; y finalmente una ventana que separa estos ámbitos, temblorosa. Y es exactamente en esta ventana donde debemos detenernos: en ella se cifra toda la capacidad evocadora de estas tres palabras. La ventana, demarcando el inicio de Caracas, de la ciudad que en el afuera se quema, funge como centinela, como una suerte de vigilante que resguarda el paso hacia –y desde– un más allá amenazante.

El adentro y el afuera se hallan bien diferenciados, inmóviles cada uno en sus posiciones, sin hacerse preguntas, soportándose calladamente. Brota en algunos poemas esta suerte de experiencia, que vibra como vibra la ventana, haciendo equilibrio en ese límite demasiado estrecho entre la interioridad y la exterioridad. Quizás en Contra el espacio hostil, de Alfredo Silva Estrada, encontremos la manifestación poética más depurada de esta vivencia irrecusable, familiar para todos los que hayan vivido en una gran urbe. Leer más »

29
nov
Foto-Gustavo-Solórzano-Alfaro-(2)

Música humana: “Bailando en Odesa” de Iliá Kamínsky

Gustavo Solórzano-Alfaro (Costa Rica)

Para escribir es necesario ser extranjero: de uno mismo o separado de la tierra que nos ve nacer. Ósip Mandelstam, desterrado a los Urales por Stalin a causa de un poema nunca dejó Rusia, pero fue un “inmigrante espiritual”. Años después, el niño Iliá sí abandona Rusia, siguiendo la ruta de tantos, para construir una patria solo posible en “un lenguaje más oscuro en el que imaginación / es la única palabra”. Luego dirá: “Me fui para siempre de tu Rusia, con poemas cosidos en mi almohada / apurándome hacia mi propio entrenamiento”.

Alejarse de la tierra natal implica construir una nueva casa: “en una ciudad que no pertenece a nación alguna / sino a todas las naciones del viento”. Kamínsky consigue ser ciudadano del mundo, “en una casa cuyo techo sea mi vida”, pero sin olvidar la casa-patria: “Creo en la infancia, una tierra natal de exámenes de matemáticas / que vuelven y no vuelven”.

Música humana. Iliá Kamínsky (1977) es sordo. Señalarlo no busca compasión. Apunta al encuentro con la música como lenguaje profundo: “Me imaginaba que su voz debía oler a naranjas”. No es casual que su primera obra (Música humana, incluida en este libro) aluda al sonido, como Bailando en Odesa al ritmo. Leer más »

15
mar
Quesada-Foto

Los diarios de Márai

Rodrigo Quesada Monge (Costa Rica)

Esta edición de los diarios de Márai, en realidad el último volumen de seis en total (los otros cinco aún esperan ser traducidos al español), tiene un excelente nivel y carece de entuertos litográficos, lo que prueba la brillante labor de traducción y montaje realizada por una editorial que se ha especializado en hacer llegar al público hispanoamericano textos de alta calidad e inigualable factura artesanal. En pocas palabras, es sencillamente una delicia tener en nuestras manos un libro publicado por Ediciones Salamandra.

Estos diarios son una muestra significativa de lo que es la literatura profunda, aquella que trata sobre los grandes temas intemporales de la humanidad y reflexiona sobre ellos: la vejez, la desilusión, el cansancio, la esperanza, el amor, la compañía. Leer más »

29
sep
Fedosy-Poemas

Blanco Nocturno, o las nuevas formas del castigo

Fedosy Santaella (Venezuela) | Sitio Web: Caja virtual

Empecemos por el comisario Croce, el teórico de las intuiciones artísticas de las que habló alguna vez Rubem Fonseca(1) en El gran arte, intuiciones que Ricardo Piglia adjudica a Dupin y a Holmes, dos grandes detectives de la literatura que trabajan con una teoría a priori para luego irla encajando con los hechos. En Blanco nocturno se trata del punto de vista. Dice Croce: «Comprender (…) no es descubrir hechos, ni extraer inferencias lógicas, ni menos todavía construir teorías, es sólo adoptar el punto de vista adecuado para percibir la realidad.» Leer más »

2
sep
centeno

Mark Linkous: Caos en la galaxia

Daniel Centeno (Venezuela)

Mark Linkous era una persona porcelana. Todo en él parecía que se iba a quebrar, desconchar, romper en mil pedacitos. Su voz, de tan frágil, daba la impresión de que podía desaparecer para siempre en medio de una canción o de una conversación telefónica. Su apariencia reclamaba a gritos una segunda mano. Sus composiciones se las llevaba el viento: las ideas parecían estar atadas con hilitos vencidos, incapaces de sostener sus metáforas, y la belleza que había en ellas temblaba en el borde de una mesa imaginaria ante negros huracanes que la rodeaban. Leer más »