Cinco poemas
Eugenio Redondo (Costa Rica)
Gallinazos
Mi vista es un atisbo de lo irreal
que hay entre el cielo y la tierra.
Aún así, logro distinguir
el viento entre los cipreses,
el ligero balanceo de su llama.
Una vez, pude entrever a Dios Leer más 
Una novela china para soportar el invierno nuclear
Ednodio Quintero (Venezuela)
La estación invernal no es mi favorita, pero si pasas un año seguido en un país de la zona templada no puedes eludir el invierno ni ninguna estación. El 1º de diciembre tuve un primer encuentro con el frío de enanos de esta ciudad que tanto me fascina y erotiza, cuando fui a pagar una promesa al centro de Shinjuku, allí donde la estación de trenes del mismo nombre tiene 56 salidas. Más vale saber por dónde vas a salir. Aunque acerté con la salida, el frío me dio algunos golpes bajos, tan bajos que casi se me congelan los pies, que es quizá la zona más sensible que tengo, tan sensible que si se me enfrían en la noche no puedo conciliar el sueño. Leer más 
Mamífera
Noraedén Mora Méndez (Venezuela)
Apes don’t assassinate their presidents, gentlemen!
Puff- Human Nature.
Charlie Kaufman.
Se suponía que sería un presagio haber nacido en el 86. El mismo año en que Bárbara Palacios gana el Miss Venezuela y luego el Miss Universo. Eso fue lo que dijo mi abuelo.
Mi vida está lejos de Osmel Sousa y de las depilaciones, porque soy bien peluda. Como Chewbacca. No sé si sufro porque este es un país de Miss Universos o si sería miserable en cualquier lugar del mundo. Hace poco conseguí por Internet una cosa increíble, promocionaban una porno con mujeres de circo. Leer más 
Tres poemas
Jairo Rojas (Venezuela)
DONDE HAY RINCONES VACÍOS
acá entran todos y sus sombras Grandes
el hombre donde yacen todos los soles
entra
Vueltas sin parar
Gonzalo Tovar Ordaz (Venezuela)
con Charly, Fito, Peter, Phil y Sting
La cosa es así:
Yo voy y vengo. Me detengo. Veo el reloj y respiro hondo: me embarcaron. Víctor me aseguró que… me aseguró y me aseguró. A mí me da pena pero la idea suena buena: ellos tienen un apartamento donde queda lugar para mí y yo puedo escribir las letras psicodélicas que a ellos todavía no se les ocurren. Víctor me dijo que no había problema y les dijo que no había problema. Leer más 








